MI RESPUESTA A ANDRONICO LUKSIC

Valoro Andrónico que, a través de La Tercera del sábado 26, hayas entregado  tu opinión sobre lo que está sucediendo en el país. El empresariado tiene mucho que decir y explicar. Destaco que hables de inseguridad, desigualdad y rabia; que menciones el problema de las pensiones, los niños del Sename, el conflicto de la Araucanía y el Transantiago. Y que reclames por un Estado más eficiente,  y menos clientelista.

Me permitiría agregar otras urgencias: el endeudamiento familiar, los maletines con dinero en la política, los altos sueldos en el Ejecutivo y el Parlamento, la colusión de las farmacias, el precio de los remedios, la corrupción, la Ley de Pesca; la lista podría ser bastante más larga.

Estoy cierto que tus ejemplos y los míos podríamos resumirlos de una sola manera: Chile construyó una “Sociedad del Abuso”, incluso con leyes que lo avalan. Y eso debemos terminarlo. 

Formamos parte de una sociedad profundamente desigual, que también se expresa entre regiones y municipios. La concentración de la riqueza no conoce límites y el lucro lo permea todo. Nuestro sistema político, con un Estado Subsidiario y una Constitución autoritaria, se articula con un Presidencialismo asfixiante, un Parlamento sin atribuciones reales, municipios desfinanciados y desbordados por la delincuencia y la droga; y donde el entretejido de la base social (que existe a pesar de todo) tiene cortados los mecanismos de participación e influencia ciudadana en la estructura del binomio gobierno / parlamento.

Cometeríamos un profundo error si creemos que lo vivido se va a calmar o encauzar, como pretenden algunos, con el paquete social del gobierno, el que por cierto apoyaré siempre que no venga con “letra chica” y nos pretendan vender gato por liebre. Sabemos que esa tentación la tienen algunos ministros y otras altas autoridades que no entienden nada y que actúan desde el miedo, aferrados al poder.

El paquete social de urgencia tiene un costo de 1.200 millones de dólares. La ganancia de los Bancos el 2018 fue de 3.500 millones de dólares. La prensa de estos días informa que a septiembre del 2019 las utilidades ya son de 2.750 millones de dólares (300 millones atribuibles a los propietarios). El Banco Chile, del cual tú eres accionista-controlador a través de Quiñenco, ya reporta utilidades por 445 millones de dólares.

En el otro Chile, no hay tan buenas noticias. El Banco Central acaba de informar que el endeudamiento en los hogares llegó a la cifra record del 74,3% como porcentaje del ingreso disponible. 

¿No te parece Andrónico que esto es una bofetada para ese Chile que se cansó del abuso? Pareciera al menos, que se han convencido por fin de que los ricos tenemos que meternos las manos al bolsillo hasta que duela y los que más ganan paguen más impuestos. Sería también la hora de ver cómo los Bancos toman alguna medida para enfrentar el endeudamiento de las familias. 

Sabes Andrónico, hay otro tema que a mí también me preocupa: el desarrollo futuro de Chile.

Lo he conversado con mucha gente a lo largo del país, por cierto, también con empresarios grandes, medianos y pequeños. Todos queremos, como tú bien lo expresas, no ponerle obstáculos al crecimiento. Pero no a cualquier precio. Trabajemos en serio para un desarrollo sostenible y sustentable; sin zonas de sacrificio, sin depredación de nuestros recursos naturales y donde construyamos una arquitectura equilibrada entre la gran empresa y los proveedores, para que beneficie a todos.

Necesitamos un país que ponga por delante el desafío del crecimiento, que recupere su competitividad. Nuestro modelo primario-exportador ya dio todo lo que podía dar y tocamos techo. Por eso necesitamos dejar de hacer más de lo mismo como tu bien señalas y avanzar hacia una Nueva Economía, que invierta en innovación y tecnología, que promueva una nueva educación y capacitación; que genere cadenas de valor, que haga apuestas en serio por la industrialización a partir de algunos recursos naturales, que permita el despegue de las economías en las regiones del país. Y que por cierto aborde -antes que ese tsunami nos golpee y nos barra- el futuro del empleo en un mundo tecnológico, digital y globalizado como el que estamos viviendo. 

Y agregaría algo más: el tiempo se nos acaba. Tenemos que abordar estos temas con sentido de urgencia. 

Andrónico, tú eres un hombre influyente: cuando hablas fuerte y claro mueves la aguja. Lo hiciste en esta coyuntura con los 500 mil pesos, decisión que por cierto valoro. Por eso Andrónico, como todos somos al final del día seres humanos pasajeros, que importante sería que tus buenos deseos, que por cierto hago míos, no dependieran sólo de tus intenciones o las mías, sino que más bien lográramos que estuvieran consagradas en algo tan relevante en toda sociedad que se dice civilizada: una Nueva Constitución.

Qué bueno sería para el país que lo dijeras con la claridad que te venimos conociendo.

Te saluda cordialmente,

Alejandro Guillier

luis conejeros